miércoles, 24 de febrero de 2016

Geocaching y Radioafición

El pasado fin de semana participamos gracias a la iniciativa de MiTesoro en una curiosa combinación de hobbies: geocaching y radioafición. Curiosa pero menos rara de lo que podríamos pensar, ya que hay muchos radioaficionados que también practican geocaching.

Una de las actividades que suelen realizar los radioaficionados es la obtención de diplomas. Básicamente, conseguir un diploma consiste en que alguien "activa" un determinado punto desde el que emitir/recibir (anunciándolo previamente) y conseguir un determinado número de contactos en una frecuencia con otros colegas radioaficionados en un tiempo concreto. Los "trofeos" se obtienen tanto por números de activaciones como por "cazar (contactar con)" puntos activados. En realidad, es todo un mundo! Así por ejemplo, existe el diploma de ermitas españolas, de ríos, etc. Algo parecido a las series de cachés temáticos.

Así que poco ha faltado para crear el "Diploma "Radio-cachés de España", promovido por la Asociación de Radioaficionados de Navarra. Una diploma que consiste en activar algún caché como punto desde el que emitir.y que pueden conseguir tanto los radioficionados más serios como aquellos que queremos probar, siendo necesario únicamente un walkie-talkie PMR.

Y como os decía, MiTesoro (radioaficionado también) se lanzó y activó el caché "Balcón de La Rioja", situado a una buena altura lo que facilitó los contactos. A la aventura se apuntó también otro gran geocacher-radioaficionado: Kapitol, y con ellos como guías pudimos disfrutar tanto del geocaching como de este otro gran hobby. Seguro que repetiremos!

Kapitol y MiTesoro contactando desde el Balcón de La Rioja
Podéis seguir cualquier nueva activación en la web de ARN y en la página de Facebook de GeocachingSpain.


jueves, 4 de febrero de 2016

Cómo promediar waypoins (y parte 4bis)

Después de la entrada anterior, y a pesar de lo que contábamos en la parte 4 (ya suponía que no iba a ser la última) y en la 3, queda un poco en el aire cómo proceder cuando lo que tenemos es un smartphone y no un GPSr dedicado.

El tema es relativamente complejo ya que el número de aplicaciones disponibles, no todas compatibles entre los diferentes sistemas operativos, implica que apenas se pueden dar instrucciones concretas, sino tan solo algunas pautas generales (como indicábamos en la parte 3). Por otro lado, y a pesar de los avances en los receptores de GPS integrados en los smartphones, su sensibilidad y precisión está muy lejos de la que tienen los GPSr dedicados. Esto, que no supone un grave impedimento a la hora de buscar cachés, lo es sin embargo a la hora de obtener un buen dato de posición para publicarlos.

Así pues, ¿qué debemos hacer para obtener un waypoint lo más preciso posible con nuestro teléfono? Pues básicamente seguir el procedimiento que indicábamos en la parte 4 con una salvedad: debemos esperar más tiempo a que la señal se estabilice y tenga un error igual o inferior a 5 metros. ¿Cuanto tiempo? Pues depende del teléfono y de la calidad de la señal GPS en donde nos encontremos. En nuestras comparaciones de distintos teléfonos respecto a un Garmin 650, mientras que en condiciones normales este se centra en apenas medio minuto, los teléfonos suelen necesitar bastante más. En cualquier caso, en malas condiciones desaconsejamos el uso de teléfonos para esta tarea.

La ciudad es uno de esos lugares conflictivos, donde hasta el mejor GPSr lo puede pasar mal. Aquí recomendamos precisar la posición a posteriori mediante Google Maps o Google Earth. No porque estas utilidades sean especialmente exactas en cuanto a su georreferenciado, sino por que al fin y al cabo son las que todos usamos para centrar las búsquedas en la ciudad.

Luego: ¿autopromediar o no? Como decíamos en la parte 3, solo vale la pena hacerlo si las condiciones de recepción son medianamente buenas. Si no, es posible que necesitáramos horas (y días) para obtener un dato decente y la exactitud puede no ser muy diferente de la de un waypoint individual. En estos casos es más cosa de suerte que de estadística.

Y para acabar: a pesar de todo lo que llevamos contando en esta serie de entradas, nadie es infalible y mucho menos nuestro GPS o teléfono, y a pesar de tener la mejor de las intenciones, podemos terminar publicando unas malas coordenadas para nuestro caché. Lo importante es ver los comentarios que los buscadores hagan sobre ese aspecto y estar dispuestos a comprobar sobre el terreno (con tomas de datos adicionales) o con ayuda de fotos satelitales y corregir las coordenadas en el listado del caché.