viernes, 24 de agosto de 2012

El Geocaching llega a la publicidad

El geocaching se está popularizando tanto que ya ha llegado a la publicidad. El mejor ejemplo está en este anuncio del nuevo modelo GMC Terrain, cuya promoción utiliza la búsqueda de un multi y parece querer convencernos de que este vehículo está pensado para el geocaching (en su versión mas tecnológica, por cierto). El caso es que parece que se hace publicidad tanto del vehículo como del geocaching en si mismo. ¡Qué guapos son los geocachers! ¡Yo también quiero ser así de cool!


jueves, 23 de agosto de 2012

Geocaching Day en Las Tuerces

En este segundo año de celebración del Día Internacional del Geocaching, ganamos nuestro correspondiente “souvenir” con una rápida escapadita a Las Tuerces, cerca de Aguilar de Campoo (Palencia) donde nos encontrábamos visitando a unos amigos. Por suerte, conocen nuestra afición y no tuvimos que dar muchas explicaciones al ausentarnos un rato antes de reunirnos para comer. De los tres que pudimos buscar solo nos falló uno, pero es lo que pasa cuando se va con prisas a por un caché de dificultad 4.5. Está claro que el influjo del afortunado burrico Pancho no es especialmente poderoso... ja, ja!!
Peña Mesa. Una formación emblemática de Las Tuerces,
que encontramos en nuestro paseo
Las Tuerces es un paraje mágico, formado por procesos kársticos en calizas, al estilo de la archiconocida Ciudad Encantada de Cuenca, con multitud de rutas interesantes. Esperamos poder volver pronto para recorrer esta zona con mas calma y sobre todo cuando haga menos calor. De hecho, nos gustaría verla con nieve!

viernes, 3 de agosto de 2012

El burrico de la suerte

Como todos los geocachers, tenemos un nick. Como muchos otros, también una mascota. Pero casi nadie, que sepamos, tiene un amuleto. En nuestro caso, es el burrito Pancho y lo tenemos desde hace poco.

¿Por qué se ha convertido en nuestro amuleto de la suerte geocachera?. He aquí su historia: Habíamos ido a buscar un caché y las coordenadas nos situaban frente a un muro de piedra. “¡Típico!”, pensamos. Así que a mover piedras y hurgar en los huecos… Uno de ellos parecía prometedor y palpando en un lugar casi inaccesible, noté algo extraño. “¡Aquí está!” Pues no. Era un burrito de juguete, que por su aspecto mordisqueado había pertenecido a un niño pequeño y por la suciedad acumulada debía llevar allí muuucho tiempo… El hallazgo fue objeto de bromas durante bastante rato, ya que además resultó que el caché ni siquiera estaba escondido en el muro.

Este burrito de juguete, oculto como si fuera un caché y rescatado por geocachers, nos decidió a adoptarlo. Así que lo limpiamos y bautizamos como Pancho. A partir de ahora seguro que nos traerá suerte en nuestras búsquedas.