jueves, 22 de diciembre de 2011

Androides

Hemos de aclarar en primer lugar que no somos muy partidarios de los receptores de GPS integrados en smartphones y tablets como herramienta principal de búsqueda de geocachés. Tenemos nuestras razones, pero sería largo de explicar ahora. Puede que en otro post... Pero lo cierto es que estas maquinitas son ya omnipresentes y no dejan de ser útiles en determinadas circunstancias.
Hace años, antes de que casi nadie utilizara smartphones (entonces no se llamaban así), ni nosotros supiéramos lo que era el geocaching, ya jugueteamos con los llamados PocketPC, en aquella época con Windows Mobile 2003 y OziexplorerCE. Ahora hay más opciones y una de las mejores son los dispositivos basados en Android, gracias a la plétora de aplicaciones (la mayoría gratuitas) disponibles para geocaching. 
Durante las últimas semanas hemos estado probando distintas aplicaciones y unidades con Android, y más adelante pensamos ir comentando algo sobre esto. Por el momento, os recomendamos los sitios donde mejor información hemos encontrado al respecto: Android Caching (en inglés), cuyo título es autoexplicativo, y por supuesto la excelente Spanish Caches, que tenemos desde siempre en nuestros enlaces recomendados, y que no se centra exclusivamente en Android, sino que también comenta sobre aplicaciones para todo tipo de plataformas.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Semigusanos

Como contestábamos a un comentario del post anterior, en el que nos quejábamos un poco de los "gusanos", vamos a intentar ser positivos y explicar el tipo de gusanos que nos gustan. No hay muchos, pero vamos a recomendar dos que nos gustaron especialmente:

El primero es uno que hemos hecho hace poco: la serie del Geocaching Arena 2008. Originalmente eran cinco cachés (ya solo quedan cuatro) y un bonus que se consigue recopilando las pistas que hay en los anteriores. En realidad no se considera un gusano, pero no deja de ser una serie que se puede recoger a lo largo de una ruta (sencilla y que se puede hacer lineal o circular). La gran diferencia con los gusanos que hemos conocido, es la mayor distancia entre algunos de los cachés y sobre todo que todos son cachés clásicos (tamaño regular o grande), situados en rincones pintorescos, con cierto grado de dificultad a veces, y alguno tan bueno que ya forma parte de nuestra lista de favoritos. ¡No contamos más para no destripar la sorpresa a los que no lo hayan visitado! Aqui está el enlace al mapa donde se pueden ver los cachés de esta ruta "semigusano": Cachés del Geocaching Arena 2008

Y en segundo lugar, también recomendamos los cachés que se encuentran en un paseo apto para toda la familia y que nos lleva a las interesantes ruinas de un palacete abandonado cerca de Buitrago del Lozoya. Otro buen ejemplo de cómo marcar una ruta, sin saturarla de micros (hay 2) y con buenos cachés de tipo clásico (otros 2). Por cierto, el multi del final es un auténtico premio. Aqui está el enlace al mapa.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

DUNE

Hablando de números, la Sierra madrileña se está convirtiendo en DUNE, ese planeta donde proliferan los gusanos de la arena... en versión geocaching. Pues si, muchas zonas de la Sierra se van poblando de "gusanos": esas ristras de cachés que marcan un recorrido más o menos largo. Tanto, que incluso llegan a entrecruzarse, contribuyendo notablemente a la congestión de cachés en las zonas que atraviesan.

Por sus características, los gusanos proporcionan un juego sencillo tipo "Hansel y Gretel" (los que dejaban miguitas de pan para marcar el camino de vuelta a casa) y son ideales para incrementar nuestras estadísticas. Lo reconocemos: los aprovechamos siempre que surge la ocasión, pero en realidad no son muy de nuestra predilección. Por eso lo que solemos hacer es plantear un objetivo más acorde con nuestros gustos y aprovechar todo o parte del geogusano que se dirija hacia ese objetivo.

Naturalmente hay excepciones, pero la mayoría de los que hemos recorrido se sitúan a lo largo de senderos bien marcados (por lo que realmente no necesitan una miguita de pan cada x metros), y como los cachés son muchos y se van colocando a intervalos más o menos regulares, la mayoría de los contenedores son micros (que como ya sabéis, no nos hacen mucha gracia en el campo). Para colmo se suelen colocar muy cerca del sendero que jalonan y sin demasiados miramientos, casi en cualquier sitio, simplemente porque en aquel punto "tocaba poner uno".

Como no nos obsesionan los números, al cabo de un rato recolectando este tipo de cachés la sensación en el grupo es de desinterés y se buscan casi por inercia. Por supuesto, no hay nada de malo en poner cachés a lo largo de una ruta, pero preferiríamos que se pusieran menos y siendo más selectivos al escoger los lugares donde se esconden, lo que para empezar implica no hacerlo necesariamente a pocos metros del camino, ni a intervalos casi regulares...

Pero claro, ¡para gustos, los colores!

Una escena famosa del DUNE de David Lynch (1984) en la que Paul Atreides es puesto a prueba
por la Reverenda Madre Bene Gesserit, introduciendo su mano en un caché de gusano (¡es broma!)

martes, 6 de diciembre de 2011

... y 200!

¡Acabamos de llegar a los 200 cachés encontrados!
Nos planteamos el día festivo de hoy con un sencillo paseo por la ciudad para completar la redonda cifra... ¡y casi no lo conseguimos! Sólo necesitábamos cuatro para alcanzar la meta, y nos hemos topado con un par de DNFs que no esperábamos. ¿Mala suerte? ¿Nervios? Afortunadamente, tratándose de urbanos y en una ciudad tan llena de cachés como ésta, no ha sido mas que cuestión de alargar un poco el paseo.